Cómo recuperar un plumífero

By |

Poder recuperar un plumífero y dejarlo como nuevo, no es algo demasiado difícil. En realidad sólo depende de dedicación y tiempo, además de paciencia. Antes que nada, lo más recomendable es llevarlo a una tintorería, pero muchas veces la tienda queda demasiado lejos o es demasiado costoso, por lo que lo más idóneo es lavar el plumífero en casa. ¡Y queda como nuevo!

Si sigues al pie de la letra las siguientes instrucciones, mismas que se conforman por tres fases de limpieza, entonces tendrás un plumífero en perfecto estado, casi de paquete.

Fase 1

El plumífero puede ser lavado en una lavadora que tenga un programa para ropa sintética a una temperatura de 30ºC. Puedes utilizar el detergente de tu preferencia y, si quieres que quede en perfecto estado, puedes lavarlo con cualquier otra prenda. Y si quieres airear el plumón aún más, mientras se va lavando, entonces añade dos pelotas de tenis, completamente limpias (de preferencia nuevas), en la lavadora.

Si el plumón está muy sucio, aclara el agua dos veces.

Fase 2

Una vez hayas acabado con el lavado, debes retirar el plumífero de la lavadora y es ahí cuando te asustarás al pensar que el plumón desapareció, pero la verdad es que no es así y es ahí cuando debes mantener la calma. El plumón sólo se ha mantenido aplastado por todo el peso del agua. Una vez comience el secado, volverá a su forma normal.

¡No te desesperes!

Fase 3

Este es el momento más importante y decisivo para poder recuperar el plumífero. Lo más recomendable es realizar el secado en una secadora que tenga un programa para ropa sintética, ya que de esta forma es más seguro colocar las plumas en su sitio y recuperar el aspecto acolchado que tenía en un principio.

Puedes volver a colocar las pelotas de tenis dentro de la secadora para que así pueda el plumón movilizarse con más soltura. Lo ideal es realizar más de dos ciclos se secado para que la pluma quede completamente seca y suelta. Para verificar que esté como debe estar, debes detallar que las celdillas del plumífero recuperen su acolchado natural y que al apretar, se acomoden en su sitio.

Si no cuentas con una secadora, bien puedes secarlo al aire libre por, al menos, cuatro días. Cada cierto tiempo, azota bien el plumífero para que así las plumas no queden pegadas o en forma de bolas que jamás podrás deshacer.

¡Lo más importante es que quede completamente seco! Y si no logras que el olor desaparezca o que las celdillas queden en su estado original, puedes volver a lavar u optar por la tintorería.

¡Suerte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *