Cómo recuperar herramientas oxidadas

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No siempre es sencillo mantener brillantes las  herramientas  metálicas en casa. En las ferreterías, cuando están nuevas, siempre tienen una apariencia impecable y luminosa. Sin duda el tener las herramientas siempre como nuevas es el sueño de todos los fanáticos del bricolaje. Las herramientas suelen mantenerse guardadas por gran cantidad de años, o tienen contacto con la humedad, lo cual provoca las temidas manchas color naranja; que no son otra cosa sino óxido, en su estado más puro.

Tirar las herramientas a la basura solo porque se oxidaron un poco no es una opción si no tenemos mucho dinero. En este caso, te enseñamos cómo recuperar herramientas oxidadas de forma económica con elementos que fácilmente puedes tener en estos momentos en casa.

Metodo 1. Recuperar herramientas oxidadas con vinagre blanco

Así como lo has leído. El vinagre blanco tiene la propiedad de reaccionar con el óxido, de modo que lo disuelve para extraerlo del metal. Todo lo que debes hacer es sumergir la herramienta en vinagre blanco por varias horas; y luego proceder a restregar el óxido de la misma.

En caso de que la herramienta sea de un tamaño muy grande para remojarse en vinagre, solo deberás rociar una capa del líquido sobre la superficie que se encuentra oxidada y esperar unas horas. Mientras más tiempo pase, mejor. Un recomendado serían 24 horas de remojo.

Asimismo, también sirve humedecer un trozo de tela con vinagre y frotarlo enérgicamente sobre el metal, haciendo bastante presión. También puedes utilizar papel de aluminio para frotar el óxido, pues es menos abrasivo que una lija o estropajo.

Método 2. Recuperar herramientas oxidadas con limón y sal

La sal y el limón tienen efectos abrasivos sobre el metal. Solo debes rociar la sal encima del área con óxido de la herramienta, y hacer que permanezca totalmente cubierta con el mineral. A continuación, tendrás que exprimir encima el jugo de un limón, la mayor cantidad posible. Dale tiempo para que la mezcla se asiente, aproximadamente por tres horas y luego frótalo con la cáscara del limón; pues esta es lo suficientemente fuerte para disolver el óxido sin causar daños a la herramienta.

Método 3. Recuperar herramientas oxidadas con bicarbonato de soda

De forma similar al método de la sal, empezaremos formando una pasta de bicarbonato con agua; la idea es que quede bastante espeso como para restregarlo sobre el metal. Espera que la mezcla se asiente y restriega con un cepillo de dientes. Enjuaga con agua y observa el óxido desaparecer de tus herramientas.

Método 4. Recuperar herramientas oxidadas con una patata y jabón lavaplatos

Podrá parecer extraño, pero es funcional. Trocea una patata a la mitad y cubre con jabón lavaplatos la parte que ha quedado sin cáscara. Una interesante reacción a nivel químico empezará a ocurrir con el óxido una vez empieces a colocar la papa sobre el metal. Esta hace que el óxido se vuelva más fácil de quitar si dejas la papa permanecer sobre el metal de la herramienta por un par de horas.

 

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